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  • El corte al tráfico de no residentes llegará, aunque con retraso, a todo Centro

    4 octubre 2016 escrito por  

    El Área de Prioridad Residencial (APR) prevista para Chueca y Malasaña, será una realidad, pero llegará más tarde de lo inicialmente previsto porque el Ayuntamiento de Madrid ha decidido estudiar el impacto de la medida de forma exhaustiva antes de ejecutarla.

    La decisión se adoptó el pasado viernes en una reunión a tres bandas con las concejalías de Medio Ambiente, Desarrollo Urbano Sostenible y la Junta de Centro, según informa El Mundo, y plantea crear un área de prioridad residencial única cerrada al tráfico externo en todo el distrito Centro.

    También se dio luz verde al inicio de los estudios con una potente herramienta de simulación del tráfico que acaba de adquirir el Ayuntamiento por un contrato de algo más de un millón de euros, avanza La Razón, y que permite introducir datos de los sistemas de medición de tráfico municipales y calcular así qué ocurriría con los vehículos y su circulación con pequeñas o grandes variaciones de rutas en cada calle.

    Este potente sistema de modelización se usará también para los últimos retoques del Plan de Calidad del Aire que se presentará, previsiblemente, en el primer trimestre de 2017.

    La fecha de implantación del APR, en el aire

    Por lo que respecta a las fechas de puesta en marcha de esa APR única en Centro, todavía se desconoce cuándo será una realidad, aunque en todo caso será antes de que acabe la legislatura en mayo de 2019, y en los presupuestos de este año está incluida una partida inicial de 300.000 euros para la ampliación de los controles de acceso mediante cámaras a los barrios de Justicia y Universidad.

    Unos dispositivos totalmente necesarios para poder regular el cierre al tráfico de no residentes que, de confirmarse esos datos, podrán instalarse el año que viene. Según el proyecto esbozado por el equipo de Manuela Carmena, la nueva APR del distrito Centro estaría partida en dos por la Gran Vía, que delimitaría un área al norte (Chueca y Malasaña) y otra al sur (Sol y Palacio, Embajadores y Latina).

    El Ayuntamiento también quiere intervenir sobre la Gran Vía y la herramienta contratada por el área de Desarrollo Urbano Sostenible servirá para decidir cómo. El equipo de Manuela Carmena tiene como objetivo reducir un 6% el número de vehículos que circulan por la Gran Vía antes de 2019.

    Por su parte, las asociaciones vecinales de centro reclaman al Ayuntamiento de Madrid la inminente aplicación de la prometida APR, que ellos consideran se está posponiendo sin motivos, tal y como denunciaban en un comunicado el pasado 20 de septiembre.

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